Cuperosis de la piel: propiedades y tratamientos

La cuperosis no es exactamente una enfermedad en términos médicos, sino un problema estético que puede provocar rosácea. Por lo tanto, debe consultar a un dermatólogo, ya que este puede ser el primer síntoma de un problema más grave.

La afección cutánea cuperosa es una afección dermatológica que puede provocar rosácea u otros problemas graves si no se trata. Su principal propiedad es que aparecen manchas rojizas en la piel , principalmente debido a los cambios de temperatura. No es una enfermedad en términos médicos, es simplemente un problema estético.

El enrojecimiento de la cara es común en algunas circunstancias, especialmente en invierno debido a las bajas temperaturas. Sin embargo, si el enrojecimiento se vuelve permanente y más intenso con el tiempo, el problema puede deberse a la cuperosis.

Esta condición afecta más a las mujeres que a los hombres y se debe a factores tanto externos como internos. También aparece más en personas de piel clara o pálida. Es importante diagnosticar este problema lo antes posible para recibir el tratamiento adecuado.

Cuperosis de la condición de la piel

Una mujer con piel escamosa en el rostro.

La afección cutánea cuperosa es una anomalía vascular que se manifiesta principalmente en las vénulas y arteriolas. Esto se debe a que tienen muy poca elasticidad . Cuando la circulación aumenta bruscamente, la piel se enrojecerá y permanecerá así. La razón es que los vasos sanguíneos no son elásticos y tienen dificultades para volver a la normalidad.

Las zonas rojizas suelen cubrir las mejillas, el mentón y la nariz, pero también pueden aparecer en cualquier parte de la cara o el cuello. Todo el mundo es propenso a este tipo de enrojecimiento, pero suele ser temporal. Cuando se vuelve permanente, puede deberse a la cuperosis.

Este tipo de afección cutánea tiene dos fases. En el primero, solo el enrojecimiento en algunas zonas de la cara o el cuello primero desaparece rápidamente. Sin embargo, gradualmente se vuelven permanentes. En la segunda fase aparecen las telangiectasias, más conocidas como telarañas .

Estos parecen una pequeña telaraña roja con líneas finas que se asemejan a largas y delgadas telarañas. Varían de rojo a ligeramente morado y son una clara señal de que tiene cuperosis.

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El origen de la cuperosis

Como dijimos anteriormente, esta anomalía vascular se debe a la falta de elasticidad en los vasos sanguíneos. Cuando los pequeños se expandan por alguna razón, seguirán así sin poder volver a contraerse. Por tanto, se vuelven más visibles a través de la piel, por lo que se forma una zona rojiza.

Los factores que pueden llevar a la expansión de estos pequeños también pueden ser:

  • Cambios repentinos de temperatura
  • Factores climáticos, como vientos fuertes
  • Choque o traumatismo menor en la piel
  • De fumar
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Aplicar irritantes en la cara.
  • Sobreexposición al sol o lámparas UVA
  • Altos niveles de estrés o ansiedad
  • Comidas picantes
  • Cambios hormonales
  • Hipertensión o diabetes
  • Uso de corticosteroides.

Actualmente se desconoce la causa exacta de la cuperosis. Sin embargo, sabemos que la genética juega un papel. Así, es común que esta anomalía se presente en personas que tienen padres que también la han tenido.

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Cosas a tener en cuenta

Una foto de antes y después de una mujer que ha sido tratada por rosácea

El síntoma principal de la cuperosis de la piel es que aparecen zonas rojizas y telarañas. Solo en algunas ocasiones esto ha ido acompañado de una sensación de ardor o dolor local. En algunos casos, esta afección es la primera etapa de la rosácea, otra afección de la piel. Esto es especialmente común si se manifiesta con manchas faciales o pústulas .

Muchas personas no tienen problemas después de la fase inicial. En cualquier caso, siempre es buena idea consultar a un dermatólogo cuando aparezcan los primeros síntomas. Esto se debe a que es mucho más fácil de controlar cuando comienza el tratamiento temprano.

La prevención suele ser más eficaz que cualquier tratamiento para los problemas dermatológicos. Dado que la causa de la cuperosis sigue siendo un misterio para la ciencia,  lo único que pueden recomendar es realizar una rutina diaria de cuidado de la piel en la que utilice productos adecuados para su tipo de piel y adopte hábitos de vida saludables en general .

Una vez que se ha manifestado la afección, el tratamiento dependerá de la gravedad. En general, algunas cremas pueden reducir el riego sanguíneo en el área afectada. Sin embargo, el tratamiento con láser vascular suele ser mucho más eficaz.