Preocupación excesiva por su salud

La preocupación excesiva por su salud lo lleva a ser demasiado consciente de su malestar y a pensar que tiene una enfermedad que probablemente no sea real.

Vivimos en una época en la que todo el mundo está constantemente bombardeado con información. Los temas de cuidado y protección del cuerpo están en la agenda. Esto ha creado un entorno en el que la preocupación excesiva por su salud ha ganado un punto de apoyo desde el que puede proyectarse en la vida cotidiana.

La salud se define como un estado de bienestar físico, emocional y social. No es solo la ausencia de enfermedad. Cada vez es más común encontrar personas que tienen miedo de enfermarse o que sus familiares y amigos cercanos lo hagan.

Si bien es cierto que preocuparse por su salud y llevar un estilo de vida saludable es importante para prevenir enfermedades, la preocupación excesiva puede ser un problema. Por ello, te explicamos qué hacer con él y qué estrategias puedes tomar para afrontarlo en este artículo.

¿Qué es una preocupación excesiva por su salud?

Como puedes imaginar, es normal preocuparse por uno mismo. Todos tenemos cierto miedo a enfermarnos. Esto es natural y beneficioso si te hace mejorar tus hábitos. Por ejemplo, tener una mejor dieta o hacer ejercicio con regularidad.

De la misma forma, te avisa de los signos de una enfermedad y te anima a acudir al médico cuando sea necesario. Sin embargo, a medida que la preocupación sigue creciendo, puede generar ansiedad .

Cuando esto sucede, los pensamientos negativos y la ansiedad por enfermarse pueden ocupar su mente. Esto crea un estado de emergencia en el que un dolor mínimo o un riesgo de infección le hacen pensar que está enfermo.

La desinformación generalizada sobre diversas situaciones mundiales ha provocado un aumento drástico de los temores de la gente. Es un fenómeno de preocupación colectiva que va más allá de lo individual y pone a grandes grupos de personas en un mismo estado de alerta.

La ansiedad también puede llevarnos a hacer cosas irracionales. Si no controlamos la excesiva preocupación por nuestra salud, tomamos medidas drásticas que terminan siendo contraproducentes, provocando enfermedades en lugar de protegernos.

Mujer estresada con la cabeza entre las manos, si te preocupas demasiado por tu salud, es perjudicial.
La preocupación excesiva, por la razón que sea, es dañina.

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Signos de preocupación excesiva

La línea entre la preocupación normal y la excesiva es muy fina. Sin embargo, hay ciertos signos que pueden indicarle que se está tocando o cruzando la frontera. Para empezar, el estado de miedo que le indicamos.

Cuando alguien está constantemente consciente de los dolores y molestias, sin importar cuán pequeños sean, puede indicar una obsesión. Y más si empiezas a buscar información sobre el tema o no puedes dejar de pensar en él.

El comportamiento de estas personas hace que organicen su vida en torno al supuesto problema. Sus relaciones familiares, laborales y de amistad cambian debido al trastorno obsesivo compulsivo .

Muchos incluso llegan a la conclusión de que es un síntoma de una enfermedad en particular. Catalogan la hipótesis con el nombre de una condición y se diagnostican ellos mismos , estableciendo una ruta directa a la hipocondría.

En este caso, comienzan a preocuparse por las consecuencias de la sospecha de enfermedad. También tienden a convertirlo en un tema de conversación frecuente , sin dejar espacio para otras explicaciones o historias.

Por otro lado, la preocupación excesiva por la salud también puede manifestarse con un control muy estricto de la dieta o el ejercicio. De la misma forma, la persona puede tomar medicamentos o suplementos vitamínicos que no hayan sido recomendados por un médico.

Mujer sentada en el suelo apretando sus rodillas contra su pecho con lechuga, manzana y agua en primer plano.
Los cambios repentinos en su dieta pueden ser un signo de preocupación excesiva por su salud.

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¿Qué puedes hacer al respecto?

Lo más importante en esta situación es intentar pedir ayuda. Cuando la ansiedad se convierte en ansiedad, lo mejor es consultar a un psicólogo para tratar de resolver el problema . La psicoterapia suele ser la mejor forma de tratamiento.

Además, debes recordar que las fuentes de información de las que dispones no siempre son fiables. Es importante contrastar los datos y evitar que el miedo se apodere de ti. Hay muchos artículos en Internet, pero debe confirmar que están escritos por autores confiables y que el sitio que está leyendo es confiable.

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