Hábitos que pueden ayudar a reducir el riesgo de demencia.

Para reducir el riesgo de demencia, es importante estar activo física y mentalmente para facilitar las conexiones circulatorias y neuronales. La interacción social también es muy beneficiosa.

Aunque pueda parecer extraño, las relaciones interpersonales son importantes para reducir el riesgo de demencia.

Lamentablemente, esta enfermedad empeora gradualmente y acaba afectando muchas funciones cerebrales. Sin embargo, algunos hábitos pueden reducir el riesgo de demencia.

En este artículo, descubrirás la importancia de  la estabilidad emocional, mantenerte activo y aumentar la actividad cerebral.

Demencia

La demencia se caracteriza por la  pérdida o reducción de ciertas facultades mentales. Afecta especialmente la memoria, el comportamiento y el razonamiento de una persona .

Desafortunadamente, este deterioro suele ser crónico y progresivo. Esta enfermedad suele manifestarse en los ancianos, hasta el punto que los pacientes tienden a volverse completamente dependientes.

Además de la predisposición genética, ciertos factores pueden aumentar el riesgo de demencia:

  • Hipertensión
  • Colesterol alto
  • De fumar
  • Diabetes
  • Algunos tipos de depresión
  • Lesiones en la cabeza que resultaron en pérdida del conocimiento.
  • Enfermedad cerebrovascular
  • Exposición a metales pesados ​​como el mercurio

¿Desea saber más? Leer: Anatomía de la demencia: ¿Cómo es la vida de un paciente con demencia?

Problemas de memoria

Hábitos para reducir el riesgo de demencia.

1. Entrena tu memoria

Primero, uno de los síntomas más comunes de la demencia es la pérdida de memoria. Por este motivo, te recomendamos que ejercites tu memoria todos los días.

  • Todas las noches antes de acostarse, repase todo lo que hizo en su mente.
  • Además, otra forma de entrenar tu memoria es estar muy atento cada vez que visitas un nuevo lugar, haces una nueva actividad o conoces a una nueva persona. Luego, concéntrese en revisar lo que aprendió y descubrió.

2. Mejora tus habilidades

Hay personas que están más interesadas en los números. Mientras tanto, prefiera otras palabras. Lo que más te guste, debes hacer ejercicios mentales para mejorar tus habilidades.

Si está interesado en los números, hacer del Sudoku una excelente opción es muy popular hoy en día. Si las palabras son lo tuyo, debes leer todos los días o hacer crucigramas.

Participar en reuniones y debates para reducir el riesgo de demencia.

Además, todo tipo de actividades sociales que  impliquen la interacción con otras personas y otras formas de pensar estimulan el cerebro y así ayudan a reducir el riesgo de demencia. Por ejemplo, la actividad cerebral se incrementa asistiendo a reuniones donde se intercambian opiniones.

Discutir y defender una idea pone los nervios a trabajar y reactiva muchas habilidades que la demencia tiende a afectar.

A través del lenguaje, discusiones y conversaciones con amigos, entrenarás tu memoria, tu razonamiento y tu lluvia de ideas . En general, esto es muy importante porque algunas enfermedades como el Alzheimer  afectan la capacidad de una persona para aprender nueva información.

4. Búsqueda de estabilidad emocional

Además, es muy importante para un paciente con demencia que sienta el amor y la comprensión de su familia .

Desafortunadamente, muchas personas notan que es difícil lidiar con la enfermedad degenerativa de su ser querido. Sin embargo, la estabilidad emocional contribuye a una mejor calidad de vida de la persona afectada.

Por tanto, el cuidado del paciente debe ser extenso. Además, siempre deben satisfacerse sus necesidades fisiológicas, sociales y emocionales. Lo crea o no, esto puede reducir el riesgo de demencia o, si ya la padece, reducir la pérdida de capacidades.

No te pierdas:  Tipos de demencia que no están relacionados con la enfermedad de Alzheimer

5. Mantente activo para reducir el riesgo de demencia.

Por último, un buen hábito que ayuda a reducir el riesgo de demencia es la actividad física, o más bien todo tipo de actividades que impliquen tanto la salud mental como la física. En general, la actividad física aumenta su salud cardiovascular y su circulación. Por tanto, una actitud activa y viva es la mejor forma de reducir el riesgo de esta enfermedad degenerativa.

En este sentido,  es una buena idea hacer ejercicio al menos 30 minutos al día . De hecho, debe realizar actividades que sean muy pesadas para usted.

Además, también debes pensar en positivo y aprender a adaptarte al cambio.

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